Cómo saber cuándo se necesitan turbos reconstruidos

Existen condiciones que apuntan hacia el inevitable cambio de turbos para tu coche. En esos momentos los turbos reconstruidos pueden llegar a ser una excelente opción.

En este artículo te diremos cuáles son esas condiciones o señales que debes atender para cambiar el turbo de tu coche.

#1: Si hay desgaste del eje se necesita cambiar el turbo

El eje de un turbo gira sobre unos casquillos especiales que tienen acanaladuras por donde circula aceite a presión, es así como el eje del turbo flota sobre el aceite.

Mientras todo vaya bien no habrá desgaste, sin embargo, los casquillos pueden perder la hermeticidad, lo que significa que habrá fuga de aceite.

En este caso habrá un consumo alto de aceite y humo azul en el escape cuando se acelera, si observas estas señales es hora de cambiar el turno, pero puedes optar por la opción de turbos reconstruidos.

#2: Cuando hay geometría variable agarrotada

El mecanismo que se encarga de cambiar la orientación de las aletas en los turbos de geometría variable se puede agarrotar, lo que significa que no regulará a la perfección la presión de soplado.

La forma de identificar que hay un problema en este aspecto es que la luz de avería del motor se enciende y se nota la pérdida de potencia.

Lo anterior puede ocurrir por que la carbonilla ha encasquillado el mecanismo o porque el motor eléctrico que acciona el dispositivo se ha estropeado debido a la temperatura.

#3: Fallo en la válvula de descarga

La válvula de descarga es la que se encarga de controlar la presión a la que trabaja el turbo, y es accionada por un pulmón neumático.

A veces se perfora la membrana que lo hace trabajar, y esto causa que la válvula no abra, lo que provoca picos de presión de soplado.

Cuando estos picos son detectados por la unidad de mando del motor, se reducen las prestaciones del propulsor, porque los picos activan el modo de emergencia.

En este caso hay que reparar el turbo, o puedes escoger entre turbos reconstruidos.